Dadaísmo

ENTR’ACTE

René Clair, Francia (1924)
Para esta producción, los dadaístas colaboraron en el proyecto inventando una nueva moda de producción: instantanéisme. La película completa dura unos 22 minutos usando técnicas como gente corriendo en cámara lenta, cosas sucediendo en reversa, ver a una bailarina de ballet bailar desde abajo, ver un huevo sobre una fuente de agua ser disparado e instantáneamente convertirse en un pájaro y ver a la gente desaparecer.

 

ANEMIC CINEMA

Marcel Duchamp, Francia (1926)

Esta característica película dadaísta de Marcel Duchamp consiste en una serie de juegos de palabras con frases sin sentido escritas alrededor de patrones de espirales que rotan, creando un efecto casi hipnótico.
Esencialmente, es una película de Duchamp con ayuda de Man Ray. Duchamp usó el pago inicial de su herencia para realizar la película y para entrar en el negocio del arte. La película, filmada en el estudio de Man Ray con ayuda del cinematógrafo Marc Allégret, era una animación de siete minutos de puros juegos de palabras de Rose Sélavy. Estas habían sido pegadas, letra por letra, en un patrón espiral en discos negros que fueron pegados a discos de fonógrafo; los textos lentamente giraban alternándose con tomas de los Discs Bearing Spirals de Duchamp, diez diseños abstractos que giraban haciendo parecer que se movían hacia delante y hacia atrás en un ritmo erótico.

 

BALLET MECANIQUE

Fernand Lèger, Francia (1924)

Ballet Mécanique fue un proyecto del compositor norteamericano George Antheil y el cineasta y artista Fernand Léger. Aunque la película fue prevista para usar la música de Antheil como banda sonora, las dos partes no se unieron hasta los noventas. Como una composición, Ballet Mécanique es el trabajo más conocido y perdurable de Antheil. Se mantiene famoso por su estilo e instrumentación radical así como por su argumento.

El “ballet” no es un show de personas bailando sino de instrumentos mecánicos. Entre ellos, pianos, hélices de aviones, y campanas eléctricas que se mantienen claramente en el escenario, moviéndose como se mueven las máquinas, y proveyendo el lado visual del ballet. Como la instrumentación bizarra puede sugerir, esta no fue una pieza ordinaria de música. Era fuerte y con mucho ritmo, una mezcla de ruidos, como los futuristas italianos visionaban que sería la nueva música del Siglo XX. Para explorar este fascinante artefacto de la música moderna como lo era Ballet Mécanique, es mejor tratar de entender su historia y también sus cualidades musicales.

Ballet Mécanique fue originalmente escrita para acompañar una película dadaísta del mismo nombre, dirigida por Dudley Murphy y Fernand Léger con fotografía de Man Ray. El mismo Antheil no era un dadaísta, aunque tenía muchos amigos y partidarios en esa comunidad. Desafortunadamente, la partitura terminó teniendo 30 minutos de largo mientras que la película solo era de 16 minutos de duración. La película fue estrenada el 24 de septiembre de 1924 en Viena y presentada por Frederick Kiesler, más tarde un famoso arquitecto. Mientras tanto, la música de Antheil para Ballet Mécanique se transformó en una pieza de concierto, estrenada por el mismo Anthiel en París en 1926.

 

SYMPHONIE DIAGONALE


Viking Eggeling, Suecia (1924)

Sobre fondo negro, unas formas geométricas aparecen y desaparecen rítmicamente, siguiendo el trazado de diagonales imaginarias. Los juegos de luces y sombras magnifican las perpendiculares, y las paralelas y las curvas crean una armonía de formas al jugar con la luz. Un cuadro animado de círculos y líneas aparece y luego se borra. Esta obra, compuesta por 6.720 dibujos, inaugura los comienzos del cine experimental: un arte nuevo, que utiliza el cine como soporte de la expresión plástica. Su primera presentacíon pública fue en Berlín, el 3 de mayo de 1925.